PRINCIPALES
VARIABLES DEL CLIMA QUE AFECTAN LA CRIANZA DEL POLLO DE ENGORDE.
La
disminución de estrés calórico en pollos de engorde, incrementa los niveles de productividad,
ganando un mayor peso vivo, mejorando la eficiencia alimenticia y bajando la
tasa de mortandad.
Armando Rósete Millar,
Instituto de Investigaciones Avícolas, Cuba.
Es evidente que el
desarrollo de la avicultura intensiva en los países del trópico transita por
una etapa de modernización, donde la crianza del pollo
de engorde requiere de un nuevo enfoque del control de las condiciones
medioambientales de las instalaciones avícolas, así como del empleo de nuevas medidas de manejo que posibiliten salir adelante con el estrés calórico.
de engorde requiere de un nuevo enfoque del control de las condiciones
medioambientales de las instalaciones avícolas, así como del empleo de nuevas medidas de manejo que posibiliten salir adelante con el estrés calórico.
Temperatura
- Humedad Relativa.
Mantener los niveles de
temperatura adecuados según la edad de los pollos es difícil y costoso. La
temperatura ideal desde el punto de vista del aumento de peso y del rendimiento
alimenticio varía en función de la edad de los pollos, desde 33 a 34°C para los
pollitos de un día hasta llegar al intervalo de bienestar de 21 a 24°C para el pollo
adulto.
Se considera una desviación máxima permisible entre 18 y 26°C en pollos
con más de 4 semanas de edad; y en las últimas 2 a 3 semanas antes del
sacrificio es donde la temperatura ambiental generalmente se encuentra por
encima del rango permisible, a esa edad es donde se presentan los mayores
problemas con el confort de los pollos de engorde criados en climas cálidos.
El enfriamiento
evaporativo a través de la respiración es el mecanismo más
importante que tienen las aves para controlar su temperatura corporal en condiciones de altas temperaturas ambientales. Sin embargo, la eficacia de
este mecanismo fisiológico tiene mucha relación con el porcentaje de humedad relativa (HR) que tenga el aire que respiran las aves. De ahí, que la humedad relativa sea otra de las variables del clima con un considerable efecto en el comportamiento de los pollos de engorde.
importante que tienen las aves para controlar su temperatura corporal en condiciones de altas temperaturas ambientales. Sin embargo, la eficacia de
este mecanismo fisiológico tiene mucha relación con el porcentaje de humedad relativa (HR) que tenga el aire que respiran las aves. De ahí, que la humedad relativa sea otra de las variables del clima con un considerable efecto en el comportamiento de los pollos de engorde.
Cuando el aire
circundante tiene elevada cuantía de humedad relativa los pulmones no pueden absorberla y el
ave se ve obligada a aumentar el jadeo. Igualmente, cuando la temperatura
ambiente es alta, disminuyen las pérdidas de calor del cuerpo, se eleva la frecuencia
respiratoria y cuando se unen temperatura y humedad relativa altas, el ave puede llegar al
estado de no poder jadear lo suficientemente rápido para eliminar el calor del
cuerpo. Si la temperatura corporal se eleva por encima del máximo fisiológico se
produce la postración y la muerte.
En 1995 el
investigador Yahav planteó que el peso vivo y el consumo de alimentos en el pollo
de engorde tienen una respuesta a la humedad relativa en forma de campana, donde los máximos
de peso y consumo se obtienen entre 60 y 65 % de humedad relativa.
Sin embargo, el autor en
el año 2000 observó en una granja comercial de pollos de engorde, que aún existiendo una humedad relativa de 66%, si la
temperatura ambiental es elevada (34,3°C), también se puede desarrollar un
fuerte estrés calórico con temperatura corporal en los pollos de 43,7 a 44,9°C y pueden llegar a morir hasta el 6,3% de los pollos (2.242
animales) en una sola tarde del verano.
Otro aspecto importante
es la sinergia existente entre la temperatura del aire y su humedad relativa. La figura 1 nos
muestra el efecto combinado del calor y la humedad en la verdadera sensación de
calor que perciben las aves. En ella se observa como para una misma temperatura
ambiental (temperatura del bulbo seco), al aumentar el % de HR, los pollos
sienten en su cuerpo una temperatura mayor. Si por ejemplo, la temperatura
registrada en el termómetro es de 30°C y la HR es de 40%, la sensación térmica
que percibe el ave será de unos 30 a 31UC; en cambio, si la HR fuese de 80%,
con aquella misma temperatura ambiental, el ave, entonces estaría percibiendo
más de 35°C en su cuerpo y las condiciones de estrés serían mucho más agudas.
Si asumimos que en
países tropicales la temperatura ambiental en las horas más calurosas del día
puede estar entre 32 y 35°C con HR cercana al 60% se puede, entonces, con ayuda
de la figura 1 llegara la conclusión que bajo estas condiciones las aves en
Cuba llegan a sentir una sensación térmica entre 35 y 45°C cuando la temperatura
y la humedad son altas.
CONTINUA.


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